11 de noviembre de 2025

Cuarto seminario de profesores (2025): el papel de la inteligencia artificial en los procesos constituyentes

Por: Universidad Externado

En días pasados nuestro Departamento de Derecho Constitucional, llevó a cabo su cuarto Seminario de Profesores (2025), con la participación del profesor Richard Albert, quien presentó su ponencia titulada: ‘Should AI write your Constitution?’.

Este trabajo, derivado de un paper publicado en la sección de estudios de Derecho de la Universidad de Texas, ofrece una reflexión sobre el papel de la inteligencia artificial (IA) en los procesos constitucionales contemporáneos.

Durante su intervención, el profesor Albert explicó que su conferencia constituía una síntesis de su investigación, con precisiones y comentarios adicionales. Comenzó destacando que en los estudios de derecho comparado no se trata de determinar qué ordenamiento jurídico es superior, sino de reconocer que todos los sistemas jurídicos ofrecen valiosas perspectivas para la investigación. En ese marco, sostuvo que el rol de la inteligencia artificial debe discutirse hoy, no en el futuro, pues su influencia ya es tangible en la labor jurídica y académica.

Para contextualizar su análisis, recordó el proceso de redacción de la Constitución de los Estados Unidos en 1787, liderado por figuras como James Madison, Alexander Hamilton y Jacob Shallus, cuyo trabajo representó un ejercicio artesanal, deliberativo y profundamente humano. Hoy, en contraste, la IA tiene la capacidad de generar en segundos textos jurídicos complejos, incluso una constitución completa, lo que plantea una pregunta crucial: ¿debería hacerlo?

Según Albert, la respuesta es afirmativa, pero bajo condiciones y límites precisos. A partir de una encuesta global aplicada a expertos constitucionalistas, identificó que la mayoría ya incorpora la IA en su labor académica y profesional, valorando sus beneficios en términos de eficiencia y acceso a la información. Sin embargo, advirtió que existe resistencia a su uso en etapas donde la legitimidad democrática es esencial, como la ratificación constitucional.

De su análisis se desprenden cinco conclusiones principales:

  1. La constitución es más que un texto jurídico; es un ritual democrático. Su redacción requiere una participación activa y vigilante de la ciudadanía.
  2. La IA no puede simular la empatía ni la solidaridad, valores esenciales en la creación de un pacto social.
  3. La IA no comprende la justicia como experiencia humana, sino únicamente como eficiencia en la aplicación normativa.
  4. El uso de la IA puede ampliar la participación democrática, pero también profundizar brechas tecnológicas y educativas.
  5. Las constituciones son actos de autodefinición popular, por lo que la tecnología debe ser una herramienta auxiliar, nunca sustitutiva del pueblo.

Durante la sesión, los profesores y asistentes plantearon preguntas sobre la legitimidad democrática, los sesgos algorítmicos y la protección de datos en el uso de IA para fines constitucionales. Albert reconoció que la participación de máquinas puede reducir en cierta medida la legitimidad del proceso, pero a cambio ofrece rapidez, rigor y nuevas perspectivas. Asimismo, subrayó la importancia de diseñar o adaptar sistemas de IA que respondan a los intereses del pueblo constituyente, garantizando la seguridad y soberanía de la información.

En sus conclusiones, el profesor insistió en que la relación entre inteligencia artificial y derecho constitucional es un desafío presente, no una especulación futurista. Aunque la IA puede apoyar la elaboración, revisión y predicción de textos constitucionales, las decisiones y la legitimidad deben permanecer en manos humanas. Las constituciones, recordó, son la máxima expresión del poder del pueblo para definirse a sí mismo; la IA puede asistir en ese proceso, pero nunca reemplazar su esencia democrática y deliberativa.

Consulte el paper publicado en la sección de estudios de Derecho de la Universidad de Texas aquí