5 de agosto de 2026
El director de nuestro Departamento participó en la presentación del libro “La Constitución soy yo”
El Dr. Humberto Sierra Porto, director del Departamento de Derecho Constitucional, participó como panelista en la presentación de la obra «La Constitución soy yo», del abogado externadista J. Mauricio Gaona, nuevo embajador designado de Colombia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El evento fue organizado por la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales (FIGRI) de nuestra Casa de Estudios.
La presentación del libro estuvo seguida de un conversatorio en el que, junto al director de nuestro Departamento, participaron el Dr. José Fernando Flórez Ruiz, director del Doctorado en Estudios Políticos de FIGRI, y la Dra. Paola Montilla, directora de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la misma Facultad. Los ejes de la discusión fueron los riesgos del populismo, el bloqueo institucional, la independencia judicial y el papel de la ciudadanía en la defensa del orden constitucional.
La sesión fue abierta por el rector Hernando Parra Nieto, quien la situó en la tradición del Externado, fundado hace ciento cuarenta años como símbolo de resistencia al autoritarismo y en defensa de la libertad de pensamiento cuando hacerlo resultaba arriesgado. Señaló que la obra invita a preguntarse quién interpreta y quién defiende efectivamente la Constitución, y advirtió sobre el riesgo que corre la democracia cuando el poder se apropia del discurso constitucional para desvirtuar su esencia. Evocó de manera especial al profesor Manuel Gaona Cruz, padre del autor y magistrado que entregó su vida en defensa de la justicia.
El autoritarismo constitucional:
El Dr. Humberto Sierra Porto tuvo a su cargo el cierre del panel. Partió de un congreso reciente de derecho constitucional, con más de 2.600 participantes, para señalar que el tema central del debate contemporáneo es la tensión entre democracia, liberalismo y autoritarismo.
Sobre esa base desarrolló el concepto de autoritarismo constitucional: no se trata de rupturas abruptas del orden, sino de una erosión de baja intensidad del Estado de derecho, producida mediante decisiones aparentemente inocentes y sencillas que solo revelan su alcance acumulado con el tiempo. Lo ilustró con el caso venezolano, donde tras una derrota electoral el gobierno de Hugo Chávez abrió un proceso de delegación legislativa del poder, formalmente rutinario pero de impacto profundo sobre la democracia.
Sostuvo, finalmente, que la Constitución y la ley no constituyen hoy por sí solas un límite suficiente para frenar a los gobernantes: en Colombia existe un juicio de constitucionalidad, pero el límite efectivo al ejercicio del poder no está dado por el texto constitucional considerado en abstracto, sino por las ideas y los principios que construyen los magistrados al interpretarlo. Con ello situó a la interpretación judicial y a la independencia de los jueces constitucionales en el centro de la discusión sobre los controles al poder.
Como conclusión de la jornada, los panelistas coincidieron en que la erosión democrática contemporánea no opera por ruptura abrupta sino por acumulación de decisiones formalmente legales, y en que reconocer ese patrón —y no solo el golpe de Estado clásico— es condición para identificarlo a tiempo. El texto constitucional, por sí solo, no basta para contener el poder: el límite efectivo se construye en la interpretación judicial y en el carácter de las instituciones y de la ciudadanía.




